Puerto Rico, España, y dos o tres furias…

Los últimos días en Puerto Rico han sido dias de mucho tumulto. 

El lunes llegó a Puerto Rico la selección nacional española de futbol (La Roja).

El miércoles, La Roja jugó un partido amistoso contra el equipo nacional de Puerto Rico. La Roja gano comodamente 2-1, y se despidió de un Puerto Rico que se desvocó en hacerlos sentir como en casa.

Justo despues del partido, estalló la discordia. Periodistas españoles expresaron su indignación y repudio ante el evento, y lo criticaron como tal. 

Acto seguido, los medios puertorriqueños expresaron su indignación (un tanto crudamente) ante tal denigrante trato de parte de los españoles, y así ha seguido la cadena. 

Hoy es sábado, y ninguno de los dos lados ha dejado el asunto quieto.

Como puertorriqueña he apoyado al equipo español durante los últimos años (después de todo, España fue la madre patria por 500 años, y La Roja es un equipo digno de apoyar) . No fui al juego por razones personales, pero he sido ATOCIGADA por todos los medios de comunicación de la Isla, y las opiniones que estos medios han desatado en todos mis compañeros. 

Al principio de esta debacle sentía molestia y, pues claro, como cualquier boricua orgullosa, dolor y bochorno. Pero ya lo único que siento es apatía y aburrimiento con el tema.

BASTA  YA!

Sabemos que las opiniones expresadas por los medios españoles no son las opiniones generales de la nación española. Reconocemos también que era un juego amistoso, donde la fuerza indiscutible era España (el equipo puertorriqueño está rankeado 138, bendito).En fin, sabemos que al fin y a la postre esto no importa tres carajos. Si, se invirtió un dineral del pueblo puertorriqueño que hubiera estado mejor invertido en otras tareas de la Isla. Pero realmente el seguir con esta discusión solo deja tanto a puertorriqueños como españoles en una luz negativa.

Ambas naciones valemos más que esto. Dejemos atras nuestros egos heridos y todos los insultos y críticas y maduremos. Consideremos el mundo en el que vivimos y dense cuenta que hay cosas mas importantes que el dime y direte de dos paises debido a un bendito juego amistoso de futbol. 

De mi parte a mis boricuas digo: tranquilos!

Hacia los reporteros españoles digo: cojan verguenza.

Y hacia la nación española expreso: Perdonen, y buen día.